Por Roberto Toledo
Fue el 29 de abril de 2004 a las 20.30 horas en el teatro Teletón. Spinetta vino a Chile a presentar su disco "para los árboles".
Recuerdo que en esos años la Rock & Pop tocaba como single el tema "A su amor alí". En la Futuro en cambio, escuche un par de veces el tema "Cisne" del mismo disco.
Aquel día Llegamos al teatro con mi polola de
aquel entonces, quien el año 2000 me había regalado el CD doble de
"Spinetta y los socios del desierto" del cual tocábamos con mi banda
una versión a la chilena del tema "Cheques", que sacamos muy
cuidadosamente con mi colega el gran "Chucho Aedo". Por aquellos años
a otro amigo rocker, su novia también le había regalado el mismo disco y
broméabamos:
"¡Este CD es regalo de pololas!".
Comenzó con el tema del momento, "A su amor allí" y siguió con "Barro tal vez". "Si no canto lo que siento...me voy a morir por dentro..." frase que me quedará en la cabeza para siempre. Spinetta era un ídolo, lo tenía muy claro, una especie de Dios para su fanaticada. "¡Señor, no me tome fotografías, usted no pagó para eso, pagó por escuchar música!" le dijo a un tipo que estaba en las primeras filas tomándole fotos con una cámara digital. En ese tiempo no existían los teléfonos de hoy. Al rato otro tipo, desde la oscuridad y sin haber mayor motivo dió un grito... Spinetta le dijo "¿Flaco que pasa?...¡Andá a comer ñoqui!" lo que generó risas y aplausos.
En un momento el ambiente se puso tenso. Unos tipos le comenzaron a gritar ¡Dennos el gas! ¡Devuelvan el gas! porque en esos años, Néstor Kirchner había cortado el suministro de gas hacia Chile. Pero Spinetta, no pescó.
El tracklist se hizo un buen rato somnoliento. Creo que dormí en tres o cuetro temas. El concierto era denominado "Electroacústik" así que nada que hacer. Mi polola igual durmió. Años después otros amigos que fueron a ese recital comentaron que también habían dormido.
Uno de los últimos temas fue "Durazno sangrando". Genial. Para rematar comenzaron a pedir "Muchacha ojos de papel" pero el flaco paró el webeo y dijo, "¡No voy a tocar mucama ojos de mantel!", vine a presentar esta nueva música. Punto.
Me simpatizó Spinetta por ser capaz de pararle máquina a su público, pero con simpatía y a la vez muy serio.
Al final, ovación. Se colaron unos locos al escenario a abrazarlo y él respondía con el mismo gesto.
Al salir del teatro una promotoras ofrecían el disco "Para lo
árboles". ¿Cuánto vale? pregunté. ¡Siete mil! -Dijo una de las nenas-,
!Mil pesos más barato que la Feria del Disco! Dijo la otra. Lo conservo hasta
hoy, un CD de un impecable digipack y hermoso diseño que incluye un librito interno
con las letras.
Tengo ese recuerdo de Spinetta en vivo. Hace un tiempo saqué sus discos para
observarlos. Miento si digo que los escucho de una pasada porque es imposible.
Siempre hay temas que reviso de su material, porque no es un arte fácil.
Spinetta es difícil, no es canción de fácil enganche, es canción de
armonía, melodía y letra compleja, por tanto, para prestarle atención,
hay que disponer de una buena energía, poner a trabajar la cabeza y esto último
de todas maneras, siempre es rescatable, pero hay que dedicarle tiempo, bien
que muchas veces, se hace escaso.
Últimamente escucho "Artaud" en donde viene "Cementerio club" que comienza con la frase "Justo que pensaba en vos nena...caí muerto".
Ahí sobre la mesa dejé sus discos, como una liturgia, me puse a mirarlos y seguir escuchando. Me faltan algunos y los seguiré recolectando porque son un legado creativo que de vez en cuando, hay que repasar.
Gracias Spinetta. Donde estés. Sos Groso!
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